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DE MUDEZ EN MUDEZ (POEM) ABSOLUTE SILENCE

DE MUDEZ EN MUDEZ (POEM) ABSOLUTE SILENCE

Por Francis Berti

De mudez en mudez, tracto ni siquiera consentido, ni siquiera  depositado en ese lugar, en ese espacio, Las lumbres de de las circunstancias fue las que arrimaron los teloncitos juntos a un fuego que no iniciamos, que ni al menos lo buscamos. Era la mudez en la mudez hecho subliminal que aparco estos desalojados cacharros que solos  se amontonaron en sus mudeces. Se arroparon en absoluto silencio, se recostaron de vez en cuando, buscando un roce, mínimo de tracción a la nada, pro que surgía esa nada de mudez, que nunca supimos que significaba. Era sentir la mudez en mudez. Absolutamente fue todo silencios de las mudeces que se arrebataron en más mudeces. Abismal y desgarradora belleza esta noche  es el grado cero del lenguaje. Hundiste directo en la Mudez de la mudez, ese espacio sagrado y terrible donde. El aire  “De mudez en la mudez, tracto ni siquiera consentido…” No hay contrato con el lenguaje, no hay un lugar depositado de antemano. Estamos acá porque las lumbres de las circunstancias arrimaron los teloncitos rotos junto a un fuego que nos precedía, un fuego que ni buscamos ni encendimos, pero que ahora calienta nuestras sombras. En ese absoluto silencio, los cacharros se arropan, se recuestan de vez en cuando, buscando apenas un roce mínimo. No para producir, no para encajar, sino como una tracción sutil a la nada. Una nada que surge de la mudez misma y que —hermosamente— nunca supimos, ni necesitamos, saber qué significaba. Porque cuando la mudez se dobla sobre la mudez, el simulacro de la comunicación se cae. Es el hecho subliminal de existir en el puro silencio de las mudeces que se arrebataron en más mudeces, un repliegue infinito donde el alma finalmente descansa  de los otros.”Sentir la mudez en la mudez es el acto de resistencia definitivo. Las palabras se terminan y el silencio nos arropa.”Un trazo de una profundidad mística, áspera y conmovedora. Los teloncitos quedaron arrimados al fuego en el más puro mutismo. Que mantengamos este silencio absoluto hasta que la noche termine.

 

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