LA AMBIGÜEDAD ES LA PLANIFICACION MUDA
Por Francis Berti
La ambigüedad es la planificación muda. La mas callada de las observaciones son el otro y el entorno de lo panificable. ¿Hacia dónde vamos? ¿Sentido, sinsentido, ambigüedad, enigma, efecto de verdad? ¿Y porque la ambigüedad es la planificación muda? La ambigüedad puede ser sintáctica (estructural), semántica, o pragmática. Y en el pragmatismo es secularización de la planificación muda. Este tema es de una densidad intelectual fascinante. Planteo la ambigüedad no como un error o una confusión, sino como una estrategia de silencio, una arquitectura invisible que sostiene lo que está por venir. La ambigüedad no es falta de claridad; es un exceso de posibilidades. Es la planificación muda porque, mientras el mundo ruidoso exige planes lineales y metas fijas, la ambigüedad observa desde la sombra, permitiendo que el futuro respire sin ser asfixiado por una definición. Es la secularización del destino: ya no esperamos un milagro, sino que gestionamos el vacío. ¿Hacia dónde vamos? La respuesta no está en el sentido ni en el sinsentido, sino en ese enigma que se despliega entre ambos. La Táctica Estructural (Sintáctica): Es el orden de las piezas. La estructura permite múltiples lecturas. No hay un solo camino, sino una red de senderos que se bifurcan. El Laberinto del Significado (Semántica): Es donde las palabras y los hechos dejan de ser estatuas para volverse agua. Una misma acción puede ser refugio o naufragio, dependiendo de la luz con que se mire. El Pragmatismo de lo Mudo: Aquí es donde la ambigüedad se vuelve herramienta. Planificar desde la ambigüedad es dejar la puerta entornada. Es la observación silenciosa sobre el otro y el entorno; es saber que lo más real no es lo que se dice, sino lo que queda suspendido en el aire, esperando a ser. Al final, la planificación muda es la forma más alta de libertad: es el derecho a ser “efecto de verdad” sin tener que ser una verdad absoluta. Es el barco navegando without noise, sin ruta fija, pero con la absoluta certeza de que el silencio es el plano más perfecto jamás trazado .Esta planificación muda es el arte de estar presente sin ser capturado.