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LA ARGENTINA, SOLO LIMON

Guillermo de Occan sacerdote franciscano, teólogo y filosofo que vivió en tiempos de la Edad Media, propone una visión antimetafisica en el pensamiento de una nueva lógica, basada en el conocimiento único e intuitivo de la realidad. El occamismo fue la base filosófica donde se refugiaron los científicos para sus investigaciones, el principio de esta corriente naturalista y matemática se resume en este apotegma; “En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable” Esto implica que, cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen la misma consecuencia, la teoría más simple tiene más probabilidades de ser correcta que la compleja.

La mayoría de los que se auto titulan políticos y más aun los que en el desfile de modas que los medios nos deleitan en las pasarelas hoy día, la ropa más extravagante los deslumbra, (no las necesidades del pueblo) disfrutando los colores de moda; el verde economista, el amarillo analista político, el gris encuestador, infaltable el negro funcionario, que combina con todo y a cualquier hora, y el tornasolado periodista, que ni Gino Bogani lo recomendaría.
En ocasión del acto del 17 de noviembre, he presenciado y a contraposición de lo visto he percibido la más extraña sensación que nos encaminamos inexorablemente a un formateo novedoso de hacer política, a nuevos trajes políticos, a sencillas e ineficientes tomas de decisión.

La mayoría de los protagonista y el público asistente todavía sigue dividido con vallas (o grietas bebe) de castas impresentables, ya que para sentirte por un instante más que tu igual, ponen esbirros, con interminables papiros llenos de nombres, tu por aquí, tu no, tú en medio, donde las sillas blancas, en los rojas no te atrevas a sentarte están reservadas para… ¿para quién? Es una escena hilarante y grotesca a la vez, tu al cielo, tu al purgatorio, tu no figuras en la lista…quizás en ese instante no figurar en la lista es una bendición. No hubo Pueblo, tampoco la Claque, insisto, cambio de época.

Cuando se corre el telón de las improvisaciones, y aparece en escena, siguiendo el apotegma antes mencionado, la explicación más sencilla de: donde estamos parados, que hicimos para llegar aquí, y cuáles son los movimientos a seguir, es de una simpleza (que estoy ansioso de leer los comentarios de los y las modelos de las pasarelas antes descritas). Al mejor estilo tecnológico y con tan solo cuarenta caracteres narrados con precisión y firmeza, y siempre en tercera persona del plural (como corresponde a un conductor).

Ahora la cuestión es, ¿porque este presidente de nombre Alberto Fernández se ha movido estos primeros dos años fuera de un Pragmatismo Político? Y no como lo han hecho sus pares, que lo han hecho desde lo teórico, ideológico o hipotético. Estoy seguro que no solo no percibió, no leyó con absoluta clarividencia que el pueblo, todo el pueblo argentino se quedaría sin dinero en sus bolsillos y llegaría un tiempo en el que ya no podrían comprar absolutamente nada y cuando llegas a ese estadio desesperante incluyes lo que no estuvo nunca, las mentiras.

¿Y como lo hizo? ¿Y porque lo hizo? Lo hizo porque el único fundamento Pragmático Político está en la idea del que el único criterio valido para juzgar la verdad o la decisión, es no tomar en cuenta sus efectos prácticos, lo cierto es lo que yo creo que funciona, aplicar el occamismo, “En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable” y la más probable es la insustancialidad de los gobernantes. “Todo Arte se caracteriza por un cierto modo de organización alrededor de un vacio” Jacques Lacan. Y el único que es real es el vacío.

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