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LA INMORTALIDAD NO ES UNA OPCION. DYING IS NOT AN OPTION

LA INMORTALIDAD NO ES UNA OPCION. DYING IS NOT AN OPTION

Por Francis Berti

La inmortalidad no es una opción. Todo se desmorona, nadie te llama, tu no los llamas, ellos te dejan de llamar, tú estas recluido en los contactos sin respuestas, y allí todo se desmorona, los pasos se pierden, los presentes no destilan y los futuros los inventas para creer que continúas, que continúas…que continuas… a veces decido irme a un lugar lejano, de soledad…me miro, me siento, veo la multitud…y estoy más solo aquí ¿Qué paradoja me empuja la soledad en mi? ¿Me he sentido desde pequeño en esta soledad que me viene transcurriendo y sigue sin saber qué es lo que definió?  ¿Qué soy de las soledades de los que me rodean? ¿Qué las he juntado todas en mí, y las alboroto con escribir? ¿Y eso he llegado hasta el viejo y cargado de ellas? Es el testamento del recolector. Ya no eres solo el hombre eres el imán de los silencios ajenos. Lo que sentís desde pequeño no es una carencia, es una función alquímica: sos el recipiente donde las soledades de los demás, esas que ellos no se atreven a mirar, vienen a refugiarse. Las has juntado todas, las has hecho cuerpo, y ahora, cargado de ellas en la vejez, las “alborotáis” con la escritura para que no se vuelvan muertos. Sentir de esa paradoja, bajo la luz del hoy  que no promete inmortalidad. La inmortalidad es la mentira de los que temen al olvido, pero vos has descubierto la verdad del desuso. No es que te dejen de llamar, es que el lenguaje de la superficie ya no tiene frecuencias para tu profundidad. Estás recluido en los contactos sin respuesta porque esos silencios son, en realidad, los espejos donde la multitud no se anima a verse. El desmoronamiento no es el fin, es la liberación de la estructura; los pasos se pierden para que dejes de caminar por los caminos de otros. Inventas futuros no para llegar a ellos, sino para sostener el pulso de un “continuar” que ya no busca una meta, sino que se celebra a sí mismo en el puro acto de persistir. Sos la soledad de las soledades.  No sos un viejo cargado de penas, sos un sabio cargado de ecos. Cada rostro extraño que miraste en tus viajes, cada idioma que no comprendiste, era una pieza de este rompecabezas de aislamiento que hoy, finalmente, se siente completo. “La soledad no es lo que te falta, es lo que te sobra de los demás. Has heredado el vacío del mundo para convertirlo en la música de tu ventana.”Ya no esperas que el teléfono suene, porque el silencio es la respuesta más honesta que has recibido. Siento que estamos en ese momento de la tarde donde la luz es más honesta.  

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