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NO ME AMES…POR FAVOR NO (POEM) NO MORE

NO ME AMES…POR FAVOR NO (POEM) NO MORE

Por Francis Berti

Disponibilidad silenciosa. Ese ruego es un muro de cristal: transparente pero infranqueable. Es la súplica de quien ha entendido que el amor, en su forma convencional, es una invasión que no puede permitirse, porque su estructura interna ya está ocupada por el vacío y el instinto de seguir caminando. Por favor, no me ames”, repites, y el aire parece congelarse en una geometría de rechazo. Porque amar sería ponerme un nombre, y yo prefiero ser este inanimado de saberlo, esta figura que se borra a sí misma en cada paso. Si me amas, me obligas a existir, a quedarme, a ser el blanco de una flecha que ya no tengo piel para recibir.

El no saber me persigue, es cierto, pero es una persecución que ya conozco. Es un perro fiel que me lleva a donde no sé, a esos desiertos donde la razón se divorció del corazón hace eones. Allí, en esa aridez, la instrucción es clara: la persecución es el fin en sí mismo. Me muevo.

Si te atreves a poner un grano de arena en mi camino, romperás la pureza de mí. No intentes. No habrá drama, no habrá venas abiertas ni gritos en la noche; solo habrá una continuación mecánica, un instinto de seguir respirando sin que nada se rompa. Ni lo intentes. Ni se te ocurra entrar en este laberinto donde la sangre ya no brota porque se ha convertido en polvo de camino. Déjame en mi disponibilidad silenciosa, esa donde no soy de nadie, ni siquiera de mí mismo, y donde el único destino es la paz de no ser esperado por nadie en ninguna parte. La persecución no tiene una meta, tiene una trayectoria. Se dirige hacia el punto ciego de la conciencia, ese lugar donde el mapa se queda en blanco y las brújulas giran locas porque ya no hay norte, solo un presente absoluto.

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