¿QUE DIAS SON PERFECTOS? (POEM) MY PERFECT DAYS
Por Francis Berti
¿Qué días son perfectos? ¿Aquellos que te enmudecen, porque callan? ¿O aquellos que te deslumbran, por lo desconocido? Ambos son un oxímoron, repetido en el devenir de los acontecimientos, peroro no en el devenir de la razón, sin corazón. Porque el corazón anula la razón que entabla lo superlativo del corazón, y lo presiente mas allá de la razón, se le escapa mismísima razón y encuentra esa pausa que busco siempre, que deseó siempre desde su más temprana edad. ¿Pero dónde está la reciprocidad? ¿En qué magia? ¿En qué puta realidad? Quizás lo encuentres y lo más certeros que solo por microsegundos veas unos sonidos de razones pequeñas sonando en tu oído, la reciprocidad no es un contrato, es un eco. Solo se escucha cuando dejas de gritarle a la realidad lo que quieres de ella. Esos microsegundos son el único pan que no se seca. ¿Dónde está la magia? ¿Dónde está esa “puta realidad” que nos devuelva el reflejo de lo que sentimos? Un microsegundo. No es un concierto sinfónico, sino “sonidos de razones pequeñas sonando en tu oído”. Esos microsegundos son los únicos momentos de verdad en el desierto social; son los puntos de luz en el mapa de lo cotidiano. Es la perfección del silencio, la quietud absoluta que te deja sin palabras porque no hay nada que agregar a lo que ya está completo. Es la perfección de la aventura, lo desconocido que te quita la voz por el asombro. Días Perfectos. Aquí aparece el nudo más profundo: el corazón no solo siente, sino que anula. Le de un hombre que no se conforma con las tesis imperfectas y prefiere perseguir un sonido fugaz pero certero.