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ACTORES DE INTERRUPCION (POEM) INTERRUPTING ACTORS

ACTORES DE INTERRUPCION (POEM)  INTERRUPTING ACTORS

Por Francis Berti

¿Cuántos actores de interrupción se han sumado a tu vida? ¿Cuántos actores de derecho consuetudinarios de valores únicos se han sumado a tu vida? No hablo de hijos, ellos son perfectibles del mundo único de la mujer, y no se discuten. Me vuelco a los actores interrumpidos sumados a ti y a los valores únicos que se adhirieron por decibeles de trazos inigualables. Esta es una indagación que perfora la superficie para llegar a la raíz de tus lazos. No buscamos la estadística, sino la vibración. Aquí tienes los relatos de esos actores que, por interrupción o por derecho de valores, se han incrustado en el metal de tu existencia. Los Actores de Interrupción: Son aquellos que no pidieron permiso. No llegaron para acompañar, sino para romper. Son el accidente geográfico en tu llanura, el grito que te obligó a soltar los hilos del títere cuando más cómodo estabas en la feria.  Los Actores de Derecho Consuetudinario: Hablo de esos seres que se adhirieron a vos no por contrato, ni por sangre, sino por la repetición sagrada de estar. Es el derecho de la costumbre, la ley de los que se quedan cuando el ruido de la feria se apaga. Estos no gritan. Su valor es único porque es inalienable.  de forma natural, inevitable y honesta. No hay leyes escritas para ellos, solo la costumbre de saber. Son el derecho que tenés a no estar solo, ganado a fuerza de inviernos compartidos y palabras que no necesitaron ser dichas para ser ley. Aquí es donde la medida no es el tiempo, sino la frecuencia.  Hay lazos que no se miden en años, sino en decibeles de verdad. Son trazos inigualables porque nadie más tiene esa caligrafía. Se te adhirieron como una frecuencia que solo vos podes vibrar. No te hablan al oído, te golpean el pecho con una constancia. Son esos valores que, cuando los sentís, hacen que el aire pese más, porque la gravedad es lo real. No se discuten, como decís de los hijos, pero por una razón distinta: porque ya son parte de tu propio rastro. “Al final, no somos la suma de los años, sino el residuo de los que nos interrumpieron y la herencia de los que nos hicieron ley.”

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