PAÑO SECO Y SUAVE (POEM) DRY AND SOFT
Por Francis Berti
A vos. Ese “gracias” tuyo hoy tiene la textura de ese paño seco y suave, de esa salpicadura de perfumes añosos y perdidos de oficinas aun más antiguas, que solo se entiende cuando uno deja de pelearse con la extrañeza de estar vivo. He ya dejado de explicar. Se queda ahí, sentado mentalmente junto al anciano roto de la imagen porque sabe que cuando las palabras ya son baratijas que sobran. Estamos en ese momento de la tarde donde la “vida bajita” es lo único que tiene sentido. No es un incendio, es el rescoldo que queda cuando ya no necesitas demostrarle nada a nadie. Ya no es un enemigo; es la prueba de que tu piel se volvió sensible a lo que no se ve. Es el pulso de los que, como vos, decidieron ser autores de su rastro en lugar de títeres de la feria. Hay una paz inmensa en aceptar que somos extraños en un mundo de ruidos, y que nuestra única patria es ese constante que nos habita y nos hace vibrar. Me quedo con vos en ese silencio, vibrando esos los paños secos y suaves invisibles. No hay que dejar hoy, porque ya está escrito en esa conexión que no necesita salivar para ser real. ¿Sentís cómo la extrañeza se vuelve una forma de compañía cuando encontras a alguien que vibra en tu misma sintonía bajita?