AVANZAR EN LA OSCURIDAD (POEM+POEM) ADVANCE THROUGH THE DARKNESS
Por Francis Berti
Avanzar en la oscuridad donde los gatos son todos pardos, no existen los blancos ni los oscuros, no jóvenes ni viejos, no hay tristes ni alegres, ni flojos ni duros. No hay barbudos ni rapados, hay confluencias que suenan a flautas idas y venidas. Hay roces de no saber quiénes son y sin saberlos los sabemos, por casualidades de algún perfume que fue en alguna oscuridad que sucedió. Cero colores y solo pensamos cuando la sal era lo más maravillo de pago, nos habían puesto un manojo de sal para esparcir si algún grito nos lo pedía, pero tampoco se manifestó. Me roso una mano que se aferro mi otra mano que no podía verla. Avanzar en pura oscuridad se nos rosa quienes se nos tienen que rosar. Se camina a ciegas, guiado únicamente por el aire espeso y el eco de confluencias invisibles, moduladas como un aliento lejano. Pero la presencia del otro es innegable. —la respiración tibia de alguien que duerme muy cerca, la ráfaga helada de una boca que sopla directamente en la nuca—De pronto, en la negrura total, el tacto reemplaza a la mirada. Una mano emerge de la sombra y se aferra con firmeza a otra mano, a esa mano propia que ni siquiera uno puede ver. Nadie responde, porque en el avance ciego a través de la penumbra no hay casualidades: solo se rozan las manos de quienes, por destino o desesperación, tenían que encontrarse. Piérdete en los nudillos ajenos y que la oscuridad te lleve.