YO NO DESEO ESTAR CON ALGUIEN (POEM) I WANT SOMEONE
Por Francis Berti
Yo no deseo estar con alguien. ¡Yo deseo con alguien¡ Un pasajero inoportuno que destella luces de ternura, y almohadas de recuesto en las sencillas de unas sillas que se hamacan, hacia arriba y hacia abajo, y que las palabras surjan si surgen, por el tiempo descartado, por el tiempo acompañado. Y nada más. Nada más. Un regocijo de mentes transversales que escupen los brillos de la razón con golpes muy suaves en tu música de lo esperable. Yo no deseo estar con alguien, yo deseo estar con alguien en la suave y tranquila serenidad que me invita. La ontología de la presencia. Es el manifiesto la posesión para entregarse a la coexistencia. Ya no es el “estar con alguien” como un compromiso sino el deseo vivo de una vibración compartida. Ahora, habita un espacio donde el deseo ha mutado: ya no quiere “ser” con el otro, quiere “suceder” con el otro.Es inoportuno porque rompe la lógica del reloj; llega cuando el tiempo ya no se mide, sino que se descarta. Las sillas que se hamacan son el metrónomo de esta nueva calma. . “Si las palabras surgen, que surjan”. Aquí la comunicación no es una obligación, sino un desbordamiento. Hay serenidad invitante. En este estado, la razón no es un arma sino un brillo que se escupe con suavidad. Es una inteligencia que no busca tener razón, sino tener encuentro.”Yo no deseo estar con alguien. Yo deseo con alguien. Esa pequeña preposición, el “con”, lo cambia todo. Es la diferencia entre el peso y la compañía. Es la almohada de recuesto en la dureza de la silla. Es saber que el otro está ahí, no para llenar un vacío, sino para compartir el desierto. Es una escena despojada. No hay artificios. Solo dos personas, el balanceo de las sillas, y ese tiempo acompañado que se vuelve eterno porque ha dejado de importar. Es la victoria de la ternura sobre la desidia.