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MANOS ILUMMINADAS

MANOS ILUMINADAS

Por Francis Berti

Allí, sentado con los pies en el asfalto, comprendo que mi paleontología social no solo se ocupa de huesos secos y estructuras de poder, sino también de los fósiles vivos de la ternura. En ese paisaje de abandono, mi cuerpo se convierte en un instrumento de excavación silenciosa. No busco el metal del comercio ni la moneda de la utilidad; busco el rastro de calor que el humanoide vago ha olvidado en su carrera hacia la nada. Mi halo, ese residuo de nobleza que sobrevivió al castillo, actúa ahora como un imán invisible. Es un alto en el fuego de la indiferencia. Al estirar las muñecas, estoy reclamando el derecho al choque de humanidad, esa chispa que ocurre cuando dos extraños olvidan, por un segundo, que el mundo es un lugar hostil. Es la Extimidad en su estado más puro: volcar hacia afuera el hambre de ser reconocido, no por lo que tengo, sino por el simple hecho de estar presente, respirando el mismo aire viciado de la avenida. Soy un limosnero de esencias. Observo los brazos en movimiento como quien observa las vetas de un mineral precioso. Cada abrazo recuperado es un triunfo sobre la parálisis del consumo; es demostrar que, bajo la mugre de la vanidad y el ruido de la vulgaridad, todavía palpita una necesidad prehistórica de consuelo. Sentado en el cordón, entiendo que el presente es presente porque no se puede acumular. El abrazo es un suceso que se extingue apenas nace, dejando tras de sí un vacío luminoso. Desenterrar esto en medio del abandono es el acto más rebelde de mi pluma: escribir, ya no con tinta, sino con el contacto físico de quien ha decidido que, antes de desaparecer en su Extimidad, necesita sentir el peso de otro corazón chocando contra el suyo.

1 pensamiento en “MANOS ILUMMINADAS”

  1. Me encantó: Manos Iluminadas.La paleontología social, ayuda a no
    Perder nuestra esencia, ante tantas situaciones existenciales , por las que pasamos. La Extimidad en su estado más puro, te hace estar presente , no hay que imaginar las realidades, sino vivirlas, hay un orden en la vida, le estas dando una respuesta a la vida, cuando ya has despierto, encontrando el choque de humanidad en esa chispa energética que se une al de otro ser humano, logrando que dos extraños se olviden que el mundo es un
    lugar hostil.La pluma sale del abandono y en un acto rebelde, escribe, ya no con tinta, el contacto físico, de quien ha decidido sentir el peso de otro corazón chocando contra el suyo, antes de desaparecer en su Extimidad. Gracias FRANCiS.

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