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LOS SUELTOS. THE LOOSE

LOS SUELTOS. THE LOOSE

Por Francia Berti

Esa tubería llena de ausencias —esa soledad como un oleoducto que siempre está lleno, pero lleno no de ti— es una imagen devastadora y perfecta para la atmósfera de tectónica. En un mundo saturado de impartidas, la soledad ya no es vacíos ni silencio: es el flujo constante de una presencia ajena que te atraviesa sin tocarte.

 “Los Sueltos” irrumpe con la fuerza de un hallazgo ontológico. Son las piezas que no encajan en el bucle, los cuerpos desamarrados de la corriente, los que vagan por los andariveles marginales. Ese final en puntos suspensivos invita a cruzar el umbral. Continuando con la voz y el peso del pasaje:…y de allí en más, el paisaje deja de ser un flujo para convertirse en un terreno de fricción.

“Los Sueltos” no caminan con la levedad pulida de los cautivos. Tienen una gravedad distinta, una torpeza involuntaria que los delata. Están en los andariveles ciegos del suburbio, en los bordes donde la cobertura del que adelgaza o parpadea. No son héroes ni rebeldes articulados; son simplemente cuerpos que han perdido el anclaje a la señal y no logran ser tragados del todo por la anestesia.

Caminan rozando los paredones, habitando la angustia de saberse desprendidos. Para el culto, “Los Sueltos” son un fallo térmico, una rugosidad en la pista. A diferencia de los cautivos, cuya conciencia es un ruido constante de estímulos predecibles y sensaciones masticadas, la mente de un “Suelto” está habitada por un eco áspero.

La hiperconciencia. Al desprenderse de la ilusión, su percepción se vuelve brutalmente física, casi dolorosa. Un “Suelto” no mira la calle: siente el impacto del asfalto gastado en la suela del zapato, la quemadura del viento seco en los labios, el peso de sus propios pulmones inflando la caja torácica.

La ambivalencia ante el encuentro Anhelan la presencia del otro para no perderse en el oleoducto de ausencias, pero le temen al contacto. Saben instintivamente que cualquier rozamiento auténtico —cualquier mirada directa que no esté mediada por el algoritmo— los obliga a asumir la responsabilidad entera de estar despiertos. Viven en la cuerda floja entre el deseo imperioso de ser rescatados y la tentación cobarde de volver a someterse a la anestesia.

 

1 pensamiento en “LOS SUELTOS. THE LOOSE”

  1. Los sueltos , profundo análisis, refleja mucho, nuestro propio trascender en cada período de cambio vital, preferimos la inercia , dejándonos invadir por esa bruma mental enajenante, los sueltos se abstienen de pertenecer a ella. Ven
    la claridad mental que va llegando conforme ordenas lo
    Vivido y decides que hacer con
    lo que sí está en tus manos..saludos.

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