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YO, CONVERSANDOME

Siempre nos dejas con sabor a poco. Porque tanto control. Si las cartas ya están en la mesa. Lo triste es haberte dado cuenta que hubieses sido feliz poniendo la mejor sonrisa frente al espejo de la vida cuando ya ni un musculo puede ni quiere moverse.

Pero no te preocupes. Aun queda mucho para que ocurra eso. Y aunque parecemos bromear contigo, no lo hacemos. Pongamos que tu papel en la vida es comunicar cosas importantes que otros no dicen. Porque eso también es una forma de ayudar. No te preocupes. Todavía tienes tiempo para ser feliz y poner una sonrisa en el mundo. Pero deja de empujar con fuerza esa hacha sobre tu cuello. Ni si quiera te das cuenta de lo que has hecho. Esperamos ver pronto esa sonrisa en las fotografías. Nos gusta cuando ves a la gente feliz. Gracias por estar ahí. Siempre.

Siempre nos dejas con sabor a poco. Porque tanto control. Si las cartas ya están en la mesa. Lo triste es haberte dado cuenta que hubieses sido feliz poniendo. Pero no te preocupes. Aun queda mucho para que ocurra eso. Y aunque parecemos bromear contigo, no lo hacemos. Pongamos que tu papel en la vida es comunicar cosas importantes que otros no dicen. Porque eso también es una forma de ayudar.

Pero a veces parece que te dejas llevar demasiado por tu orgullo. Aunque eso no te impide ver lo importante. Y esta vez, te has quedado sin palabras. Te hemos dicho que eres bueno en comunicar cosas importantes. Pero que también hay otras más importantes que sólo tú podrías ver. A veces te dejas llevar por situaciones que no corresponden. Deberías pensar más tus actos. Porque a veces parece que dices lo que piensas y lo que piensas tiene diferente sentido a lo que las personas realmente necesitan escuchar. No siempre te entendemos bien. No siempre nos entiendes bien. Al final todo se resume en la misma afirmación: que siempre nos dejas con ganas de más.

¿No recuerdas? Yo quiero a alguien que me ame. O al menos me quiera bien. Que me diga las cosas. Yo quiero a alguien que sea realmente feliz conmigo. No sé si lo soy o no. Pero quiero a alguien que sea justo conmigo. Que me corrija y que me enseñe todo lo que sabe. Yo quiero a alguien que me haga ver cosas que no veo. Quiero una persona que me trate bien. Con respeto. Y que se preocupe por mí. Y esperamos que estés ahí, para cuando nos demos cuenta. Porque como dices: La vida es un largo camino. Y como todo camino, tiene muchos atajos. Pero no es lo mismo llegar al destino que ser feliz en el trayecto. Y esperamos que estés ahí para cuando nos demos cuenta.

Porque sólo tú podrías hacer que todo cobre sentido. Pero no te preocupes. Aun queda mucho para que ocurra eso. Y aunque parecemos bromear contigo, no lo hacemos.

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