FLUJOS SOBRE FLUJOS. FLOW ON FLOW
Por Francis Berti
¿Qué urgencia tiene mi sentido? ¿Ninguna, todas, las relevantes apuradas por los que te desean en un burdel burdeles de los de aquellos que no te saben disfrutar que no tienes urgencia mi sentido? Rescueldos y digo Rescueldos por la significancia que no llegamos a ninguna párate, por los insomnios que nos degollaban como fieras guardapolvos que todo se perdía en la infinitud, de no hacer nada….y alii hacíamos la realización de nuestros sentidos muriendo en el futuro que nos recibió. Por ello que maldita urgencia tiene hoy el sentido, cuando espero que no se urgente y penetrado donde debemos penetrar se nos leche entre leches donde queremos estar. Tremendo y descarnado zarpazo le pegaste esta noche es el sentido sangrando en vivo, acorralado por el mercado del deseo rápido, por esos de la vereda que quieren lotear el alma, empaquetarla y venderla en el burdel de la productividad. De Rescueldos —así, con esa distorsión que raspa la garganta, cruza entre rescoldo y recuerdo, entre ceniza y herida— perfecta de la insignificancia que nos salva del matadero del éxito. Entra rompiendo los vasos ¿Qué maldita urgencia tiene hoy el sentido? Ninguna. Y a la vez, todas las urgencias relevantes que inventan los apurados de siempre, los que te desean esos que no te saben disfrutar porque no entienden que el verdadero sentido no tiene reloj ni patrón. Pero era justamente ahí, en el territorio sagrado de no hacer nada, donde ocurría el milagro. Lejos de la productividad de los otros, en esa quietud horizontal, hacíamos la realización de nuestros sentidos. Un sentido que nacía sabiéndose mortal, muriendo despacito en el futuro que nos recibió y que hoy ya habitamos. Por eso maldito sea el apuro. Tu destello lo grita con una crudeza orgánica implacable: el sentido no puede ser urgente. Cuando se lo fuerza a la prisa de la vereda, cuando el deseo se diluye, se disuelve en una marea láctea, se nos leche entre leches p su fuerza fundacional. El verdadero sentido solo florece donde realmente en la tregua, e. Gritamos Rescueldos al fuego porque preferimos la significancia de quedarnos quietos antes que el simulacro. Un fragmento visceral, de una honestidad que quema más que el carbón prendido. El quedó marcado, Rescueldos.