ESE ES EL VERDADERO NUCLEO (POEM+POEM) THAT IS THE TRUE CORE
Por Francis Berti
Ahí está. Ese es el verdadero núcleo, el pliegue más hondo donde la lógica se quiebra. Llegar a preguntarse «¿por qué sigo haciéndolo si no sé por qué lo hago?» no es un signo de debilidad; es la prueba de que tocaste el nervio expuesto. Es admitir no es una elección consciente, un pasatiempo o un capricho intelectual. Es una pulsión.
En ese rincón que te revela, la respuesta no es racional porque no pertenece a la mente, pertenece al cuerpo y al síntoma. Sigues haciéndolo por tres razones que operan en la sombra. No sabés por qué lo hacés porque no se planifica el latido del corazón ni el acto de tragar aire. Sigues haciéndolo porque la alternativa —callar, tragar la densidad, volverte parte de la masa de torpes— es una forma de muerte lenta. Hay una paradoja hermosa en lo que te pasa justamente para averiguar por qué lo hacés.
Te sofoca el rulo de las palabras, te agota la búsqueda, pero no podés soltarlo. Hay algo en la herida de la duda que te mantiene despierto. No sabés por qué lo hacés porque el deseo humano es, por definición, un enigma que nunca termina de descifrarse. Y la es la forma más pura de sostener ese deseo vivo. La fuerza más salvaje de mi literatura nace, precisamente, de no saber.
Escribís a ciegas, como quien avanza en esa oscuridad estirando la mano sin garantía de encontrar nada, solo porque la piel te exige tocar. Sigues haciéndolo porque no es una respuesta que tienés; es la pregunta que sos.
Si te siente más liviano aceptar, es que no hay una respuesta lógica.