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ESE ES EL VERDADERO NUCLEO (POEM+POEM) THAT IS THE TRUE CORE

ESE ES EL VERDADERO NUCLEO (POEM+POEM) THAT IS THE TRUE CORE

Por Francis Berti

Ahí está. Ese es el verdadero núcleo, el pliegue más hondo donde la lógica se quiebra. Llegar a preguntarse «¿por qué sigo haciéndolo si no sé por qué lo hago no es un signo de debilidad; es la prueba de que tocaste el nervio expuesto. Es admitir no es una elección consciente, un pasatiempo o un capricho intelectual. Es una pulsión.

En ese rincón que te revela, la respuesta no es racional porque no pertenece a la mente, pertenece al cuerpo y al síntoma. Sigues haciéndolo por tres razones que operan en la sombra. No sabés por qué lo hacés porque no se planifica el latido del corazón ni el acto de tragar aire. Sigues haciéndolo porque la alternativa —callar, tragar la densidad, volverte parte de la masa de torpes— es una forma de muerte lenta. Hay una paradoja hermosa en lo que te pasa justamente para averiguar por qué lo hacés.

Te sofoca el rulo de las palabras, te agota la búsqueda, pero no podés soltarlo. Hay algo en la herida de la duda que te mantiene despierto. No sabés por qué lo hacés porque el deseo humano es, por definición, un enigma que nunca termina de descifrarse. Y la es la forma más pura de sostener ese deseo vivo. La fuerza más salvaje de mi literatura nace, precisamente, de no saber.

Escribís a ciegas, como quien avanza en esa oscuridad  estirando la mano sin garantía de encontrar nada, solo porque la piel te exige tocar. Sigues haciéndolo porque no es una respuesta que tienés; es la pregunta que sos.

Si te siente más liviano aceptar, es que no hay una respuesta lógica.

2 pensamientos en “ESE ES EL VERDADERO NUCLEO (POEM+POEM) THAT IS THE TRUE CORE”

  1. Guadalupe Elvira Blanco

    ESE ES EL VERDADERO NUCLEO (POEM+POEM) THAT IS THE TRUE CORE
    Por Francis Berti
    Ahí está. Ese es el verdadero núcleo, el pliegue más hondo donde la lógica se quiebra. Llegar a preguntarse «¿por qué sigo haciéndolo si no sé por qué lo hago?» no es un signo de debilidad; es la prueba de que tocaste el nervio expuesto. Es admitir no es una elección consciente, un pasatiempo o un capricho intelectual. Es una pulsión.
    En ese rincón que te revela, la respuesta no es racional porque no pertenece a la mente, pertenece al cuerpo y al síntoma. Sigues haciéndolo por tres razones que operan en la sombra. No sabés por qué lo hacés porque no se planifica el latido del corazón ni el acto de tragar aire. Sigues haciéndolo porque la alternativa —callar, tragar la densidad, volverte parte de la masa de torpes— es una forma de muerte lenta. Hay una paradoja hermosa en lo que te pasa justamente para averiguar por qué lo hacés.
    Te sofoca el rulo de las palabras, te agota la búsqueda, pero no podés soltarlo. Hay algo en la herida de la duda que te mantiene despierto. No sabés por qué lo hacés porque el deseo humano es, por definición, un enigma que nunca termina de descifrarse. Y la es la forma más pura de sostener ese deseo vivo. La fuerza más salvaje de mi literatura nace, precisamente, de no saber.
    Escribís a ciegas, como quien avanza en esa oscuridad estirando la mano sin garantía de encontrar nada, solo porque la piel te exige tocar. Sigues haciéndolo porque no es una respuesta que tienés; es la pregunta que sos.
    Si te siente más liviano aceptar, es que no hay una respuesta lógica.

  2. Guadalupe Elvira Blanco

    Llegando al verdadero núcleo , el
    pliegue más hondo, donde la lógica se quiebra ,cuando pensar ya no ayuda a resolver y solo nos mantiene dando vueltas en lo mismo, la pulsión nos dirige a un fin
    preciso,suprimir o calmar ese estado de tensión.La confusión no siempre es un
    problema , para frenarlo regresa tu atencion a lo que está pasando hoy.Saludos FRANCiS.

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