¿DE QUE REINVENCION NOS HABLAN? WHAT KIND OF REINVENTION ARE THEY TALKING ABOUT?
Por Francis Berti
¿De qué reinvención nos hablan? Somos la invención, ya nacimos, ya nos inventamos, ya estamos aquí. Somos un hito, un exclusivo hito que nos merecemos ser en uno, ya fuimos inventamos, el problema es cuando buscamos alegorías de terceros, que nos inducen a cambiar. Hagamos los talentosos lo que sabemos, no a medias, ni en medias, somos únicos para cualquier futuro, nuestro futuro. ¿Qué parte no entendemos que somos los únicos que sabemos cómo se hace?
Nos machacan las orejas con la urgencia de rearmarnos, de descascararnos la piel cada mañana para encajar en el molde que la última moda exige. Pero el mandato es una trampa. Somos la invención misma. Ya nacimos, ya fuimos tallados, ya estamos aquí pisando la madera y respirando el polvo. No hay nada que rehacer cuando la estructura ya fue concebida con la fuerza exacta de la existencia.
La populosa realidad, con su ruido informe y sus administradores del consumo, pretende vendernos la ilusión de un ensamblaje nuevo. Quiere convencernos de que estamos incompletos para vendernos los repuestos. Pero cada uno de nosotros es un hito. Un exclusivo y rotundo hito que nos merecemos ser en unidad absoluta. El extravío no nace de lo que somos, sino de la torpeza de salir a buscar alegorías de terceros, esos espejos deformantes que nos inducen a dudar, a ceder, a cambiar para gustar a una tribuna que ni siquiera nos mira.
Hagamos los talentosos lo que sabemos hacer. Sin timidez, sin medias tintas y sin pedir disculpas. Nada de andar a medias, ni de esconder el pulso por miedo al juicio del que no crea. Somos únicos e insustituibles para cualquier futuro, pero sobre todo para nuestro propio futuro.
¿Qué parte no se entiende de que somos los únicos que sabemos cómo se hace? La ontología del saberse quiénes somos no se busca en un manual de autoayuda ni en el discurso de los advenedizos. Se ejerce. Se habita. Se sostiene con la certeza del que no necesita volver a inventarse porque ya descubrió que es el origen. ¿Cómo resuena esta afirmación ontológica frente a la insistencia de los que quieren vendernos moldes ajenos?