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LA SEGUNDA VIDA: EL DESPERTAR EN LA GRIETA. THE SECOND LIFE: AWAKENING IN THE CRACK

LA SEGUNDA VIDA: EL DESPERTAR EN LA GRIETA. THE SECOND LIFE: AWAKENING IN THE CRACK

Por Francis Berti

Desde la ontología y el psicoanálisis, la “primera vida” suele ser el imperio del guion ajeno: el mandato, la inercia, la adaptación al deseo del Otro, la ilusión de un yo cohesivo. La “segunda vida”, en cambio, nunca nace de una transición apacible; nace de un impacto, de esa grieta que interrumpe la farsa.

Hay un instante en que el edificio de la vida cotidiana no se cae, pero se triza. Puede ser una pérdida, un síntoma insoportable, una palabra que cayó a destiempo o simplemente un cansancio ontológico: la certeza repentina de que estábamos actuando en una obra que no escribimos.

En el psicoanálisis, la segunda vida no es un “reinventarse” de manual de autoayuda; es el encuentro con la falta. Cuando el guion previo ya no alcanza para tapar el vacío, surge el choque. El sujeto se despierta en la madrugada y descubre que su historia hasta ese momento no era más que un collage apresurado —recortes mal pegados— hecho con los restos del deseo de los padres, las expectativas del siglo y los genios prestados que admiramos para no mirar nuestro propio abismo.

La “segunda vida” arranca ahí: cuando aceptamos el destiempo.

Entender que llegar tarde a lo que la sociedad esperaba es, en realidad, llegar a tiempo a uno mismo. Esa oportunidad de ser quienes debíamos ser no es la búsqueda de una perfección ideal, sino el acto ético de hacerse cargo de la propia grieta y empezar a escribir con la mano propia, aunque tiemble

La primera vida se vive anestesiada en el hábito. La segunda vida exige una interrupción violenta, un tropiezo con lo Real que rompe la continuidad del personaje que solíamos interpretar.

En la quietud de la madrugada, cuando el ruido del mundo calla, no queda nadie a quien impresionar. La segunda vida se escribe en esa soledad conquistada, donde el ser ya no pide permiso para existir……

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