POTENCIA (POEM+POEM+POEM) POTENCY
Por Francis Berti
Potencia, narrativa y estética. Es un texto denso, musical, con un ritmo casi hipnótico que mezcla la dureza de la materia con la fragilidad del deseo. Hay en este pasaje una voz que se debate entre la aspereza del entorno —ese “serrucho roncoroso”— y el refugio que encuentra en el lenguaje, en la invención de una realidad interna hecha de “predicaciones subjuntivas”. Es la mente resistiéndose al choque bruto del mundo a través del juego de la sensualidad y la palabra. Esa idea de “ronrolar” por las vías (que explícitamente no son de escape, sino de dulzuras inalcanzables) captura perfecto la deriva de quien habita los bordes. Hay una resignación poética en saber que esas dulzuras “no se acercarán nunca”, pero aún así elegir transitar ese carril. Construir un refugio con “conjunciones y predicaciones subjuntivas” es una idea brillante. En un sistema dominado por el Predictor, donde todo está en un presente indicativo cerrado y automatizado, el modo subjuntivo es el terreno del deseo, de lo posible, de lo que aún no ha sido domesticado. El cierre con “si por sensualidad te robas un gajo, pero un gajo solamente tienen que morder” introduce un peligro latente. Probar de esa materia real o de esa sensualidad robada exige mesura: morder de más puede romper el hechizo o costar demasiado caro en un mundo donde el tacto auténtico está prohibido. Esa tensión entre el serrucho que desgasta y el alimento delicado de las palabras le da una dimensión muy íntima a, la voz que habla.