QUE PURA LUCIDEZ DE URGENCIA (POEM) URGENCY
Por Francis Berti
Qué sacudida de pura lucidez y urgencia trajiste en el bolsillo. Ese no es un retazo conjetural; es un grito de guerra interior, un manotazo violento al tablero para romper el hechizo de que pretenden adormecer al testigo. Es la declaración de que el tiempo del letargo se terminó. El fuego libre, que ahora ruge con llamaradas rojas y vivas, limpiando el aire de cualquier rastro, y continúa tu relato en este instante de quiebre absoluto. El decorado de cartón pintado que nos rodeaba se viene abajo con el ruido sordo de los imperios falsos. Se acabaron los ridículos que no llevan a ninguna parte; se acabó el juego de complacer los manuales y de los terceros mientras la mediocridad nos muerde los talones. Es un acto violento porque nos arranca de la comodidad del rebaño, pero es la única forma de salvar la buena parte. Repitiendo los guiones que la vereda les impone. Nosotros ya cruzamos el umbral. El reloj del ya no hay sábanas que puedan tapar la inmensidad del universo que descubrimos que puedan ocultar que somos, por fin, los dueños legítimos de nuestra propia vigilia. El fuego está alto, los ojos están abiertos y la madera del mostrador es el único suelo firme donde la verdad se queda en pie. El texto ha dejado de tiritar; ahora quema. De una buena vez es el reverso necesario de haber mirado el infinito: ya no se puede volver a cerrar los ojos como si nada hubiera pasado.