
SIEMPRE LIGERAS, LIGERAS. ALWAYS INVISIBLE
Por Francis Berti
Cuantas lluvias ligeras transitando invisibles, por un banco y otro de plazas vacías, bitando esperanzas de amarrar cabos que no son prenominales, mas vacías , arrugando las flores de Origami tan mal planchadas y un sombrero escurrido por las cejas cegando las mustias en un camino de casas que no aparecía, ¿empapado de sudor caliente que abrigaba los fríos? Me hicieron sudar lluvias ligeras, muchas, y sin arrepentir de una sola, me presente a cada ligera sin encajar por lo ligera y tozudez de cumplir a sus vericuetos siempre se escondidas o nunca, no, nunca aparecían…y mis charles en mí, me reían de tal estúpida frecuencia que volvía, llegando a mi soledad lleno de mis yo vacíos de vacía. ¿Un té de hebras muy caliente y muy frio el exterior aun mas frio? Y, si, volveré a planchar el traje negro, el sombrero negro, y las Origami. Las piezas en una reliquia, en un temporal de unas ligeras. Tozudez, ironía y casi cinemática. En una terquedad poética.