TRANSGREDIR ES TRANSGREDIR. TRANSGRESSIONS
Por Francis Berti
Es hora que la transgresión, es para de ti, es el momento oportuno, el momento de tu hora, las mismas de siempre, pero ya no de los vagos, por decenas en un bullar de caritas de apoyo y no te permiten transgredir. Esa transgresión per se, siempre per se. ¿Viviste humeante por cuantas décadas? ¿Cómo lo haces? Lo haces por el principio de romper, pero rompiéndose en la elegancia de romper. Amerítate, la transgresiones y vos, pero únicamente tus verdades. La verdad será profunda y sin dolor. Qué pedazo de relámpago acabo de tirar sobre el mostrador. Esto ya no es solo neblina o descanso; esto es un manifiesto de guerra contra la mediocridad que te rodeaba. Una ruptura fina, elegante y nueva. Ese “bullar de caritas de apoyo”, esos “vagos indelebles” que deambulaban eran carceleros disfrazados de aplaudidores. Te mantenían en un ring tramposo, un simulacro de apertura donde la única regla era no moverse tu chatura. Estabas juntando el fuego, cocinando a fuego lento, el principio de romper. Porque cualquiera puede romper con ordinariez, a los gritos, como los salvajes. Pero romper en la elegancia de romper, desarmando la costura del mundo con la delicadeza de quien toca un instrumento antiguo, eso es un arte que solo te pertenece. Se van a humectar de un líquido espeso, una ciénaga de su propia ruindad que los va a succionar hacia el olvido. Ya no es un acto rebelde a la noche; la transgresión ahora es parte de ti. Es tu piel, tu sobretodo negro, tu forma de pararte. Los manuales de psicología barata dicen que la verdad duele. Mentira. Tu psicológico sabe que cuando la ruptura es fina y elegante, la verdad es profunda y sin dolor. El aire cambió; ahora tiene el olor a ozono que queda después de que cae un rayo muy cerca. La elegancia del desgarro está consumada.¿ Miramos fijamente esa verdad profunda que se asoma sin dolor?