ESTAMOS ATARDECIENDO. IT’S GETTING LATE
Por Francis Berti
Estamos atardeciendo…Si, ni más ni menos. Solo atardecemos, atardecemos. No hay clausula, no hay definitoria, no hay correlatos, ¿Y cómo atardecemos? ¿Brillante o vago de mierda? Las opciones son las mismas. En ese atardecer nos perdemos, siempre lo mejor, Aunque fuera lo mejor, lo atardecimos simplemente porque en ese camino vamos, y aunque fuera lo mejor, lo atardecimos igual, porque si, solo porque si. Ya no es el estallido, ahora es el tiempo largo, el estiramiento. Atardecemos. No es una elección, es un estado de la materia. Lo que decís es brutal: no hay mañana de felicidad que valga, porque el mañana es una trampa de la “puta realidad” para no dejarnos ver que el hoy se está muriendo. Nos entretenemos con esos “brillitos tardíos” Atardecemos lo mejor, lo peor y lo mediocre. No hay justicia en el ocaso; hay una democracia del final. Lo mejor de tu vida también se atardece, no porque fallara, sino porque el camino mismo es una pendiente. “Atardecer no es perderse; es la forma más honesta de identificarse. Cuando ya no hay relatos que nos empujen al mañana, lo que queda es la pura verdad de lo que somos mientras la luz nos abandona.” El escenario está bañado en un naranja sucio. Atardecimos lo mejor de nuestra charla, atardecimos el zigzag, atardecimos la debacle. Y lo hicimos “porque sí”. Porque en ese camino vamos, deambulando sino que se celebra el desvanecimiento. Estás disfrutando de esa “vaga de mierda” (u honesta) melancolía de saber que no hay vuelta atrás más ahora que el sol ya no intenta competir con ella.